Hay debate abierto en el mundo de la empresa: ¿gestión basada en el bienestar o basada en el control? También lo hay en el sector educativo: ¿enseñanza del bienestar o enseñanza del logro? Estas contraposiciones son capciosas e irracionales pues todos los elementos en cuestión son perfectamente compatibles. No se entiende potenciar el bienestar en la empresa sin mecanismos de control que faciliten la obtención de resultados. No se comprende la enseñanza del logro (aprendizaje orientado exclusivamente a la empleabilidad) sin un nivel adecuado de bienestar psicológico en el alumnado.

Fruto de las nuevas tendencias en el mundo empresarial, vamos observando cómo la gestión del bienestar psicológico o el desarrollo de nuestros recursos personales mejoran indicadores clave como productividad, desempeño o calidad del servicio (Salanova, Bakker, Oldham…). Es ya frecuente hablar de “Organizaciones y personas saludables y resilientes”. La investigación científica es cada vez más esclarecedora. Los resultados a través de los proyectos de consultoría que desarrollamos desde CONMAC son constatables. De ahí que me moleste la creciente moda de hablar de “empresas felices”, “empleados felices” y, en definitiva, banalizar un cambio radical y necesario si queremos redefinir el modelo de empresa: más humana, más saludable, más responsable e igualmente productiva.

Los proyectos basados en la Psicología Organizacional Positiva (POP) ofrecen resultados, esto ha quedado claro. Pero también generan espacios de conexión entre las personas, de fluidez, de apoyo, de creatividad o de sentido del humor. Es lo que tiene la Psicología Positiva, como dice Seligman. Es divertida. Pero de ahí a simplificar esta nueva mirada con un emoticono amarillo… Huyendo de nuevo de las contraposiciones, diremos que en POP son compatibles el rigor y el disfrute.

Modelo Perma

Modelo PERMA

Lo mismo ocurre en el sector educativo. Existen modelos que potencian el bienestar sin perder de vista los logros. Seligman ha desarrollado y medido, a partir del modelo PERMA, intervenciones específicas sobre “Educación Positiva” (programa de Resiliencia de Penn, Geelong Grammar School…). Desde nuestra Fundación Aleteia (“Mejorar la educación para mejorar la sociedad”) venimos desarrollando desde hace dos años programas basados en el modelo PERMA para todos los miembros de la comunidad educativa. Potenciando el logro (mejora de resultados académicos) y el bienestar (autonomía emocional, autoconfianza…). Ante estos resultados, apostamos de nuevo por una sana combinación de rigor y disfrute.

No estoy en contra de los innumerables mensajes y proclamas que circulan en las redes acerca de la felicidad, el optimismo y demás frases, estéticas todas ellas, y profundas, también, en muchos casos. Creo que es una manera sencilla y válida de tener en mente buenas ideas que faciliten a su vez buenas prácticas. El emoticono amarillo, no obstante, es muchas veces el símbolo de una corriente superflua e ingenua de “pensamiento positivo”.

Pero no nos podemos quedar en lo estético si queremos cambiar, verdaderamente, las bases de una sociedad que, ante la disyuntiva de mirar al SXIX o al SXXI, parece a veces apostar por relegar a la persona a ser de nuevo una mera pieza del engranaje empresarial. Como dice Etzioni, las personas nunca son recursos, son fines en sí mismas. Y la POP, sin ser nueva, ofrece en esta encrucijada histórica las respuestas adecuadas ante las tentaciones de involución social. Porque apuesta por potenciar lo mejor de las personas. Y, quizás, si potenciamos lo mejor de nosotros mismos -y de nuestros hijos- podamos crear una sociedad más justa, solidaria y humana. ¡Seguimos!

Julián Pelacho

Director de Conmac.es

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